Albert Catalán

Albert Catalán

El peluquero paciente

Las cifras redondas se prestan a la reflexión. Los treinta años que Albert Catalán cumple como peluquero se vuelven todavía más emblemáticos al coincidir con las ocho décadas que la empresa Catalán Perruquers lleva en el corazón del Eixample barcelonés  tendiendo a caballeros y a gente del barrio en sus inicios, y a mujeres y hombres que acuden a sus peluquerías para disfrutar de un trato de calidad y servicio exquisito desde que Albert decidiera sacarle brillo a una firma referente en el sector. Y como el día a día deja poco espacio para hacer balance, decidimos sentarnos con Albert aprovechando esta ‘excusa’ para que nos cuente cómo se logra mantener en pie un negocio que ha pasado por tres generaciones y ha sido testigo de primera mano de la evolución de nuestro país en cuestión de imagen y cuidado personal.

Joaquín Catalán
Joaquín Catalán

Como sucede en muchos casos en los que el olor a tinte, las tijeras y las permanentes son el paisaje natural de la infancia, Albert Catalán se resistía a ser peluquero. “Quería salirme de la línea -nos comenta-, probar cosas nuevas”. Hasta que un buen día su padre, al que todos conocían como el barbero del barrio, le puso entre las manos unas tijeras. Fue entonces cuando se dio cuenta de que podía dedicarse a una profesión que había alimentado sus tardes tras la vuelta del colegio, sus días de descanso y las conversaciones en torno a la mesa de su casa. Así fue como Albert -más que por vocación- se dedicó a un oficio que con el paso de los años le ha permitido desarrollar otras facetas que hace treinta años se ignoraban.

Hablamos de la gestión, los números, el saber lo que es una cuenta de explotación y el marketing en una época en la que los peluqueros guardaban la recaudación del día en una caja de cartón.

Y es que, si en algo ha sido pionero Albert Catalán, es en el esfuerzo por nutrir a las peluquerías de visión de negocio y perspectiva empresarial. “Mi carrera ha estado marcada por el método prueba-error. En base a esto, he aprendido y vivido experiencias de gran valor que me han ayudado en el desarrollo de la marca”. Como toda trayectoria, la de Albert ha tenido sus claroscuros, sus momentos de euforia y sus épocas de desorientación. Por ejemplo, cuando decidió expandir su marca abriendo nuevos salones franquiciados en zonas estratégicas de la ciudad y se dio cuenta de que por el camino estaba perdiendo la esencia de su propio concepto. “En ese momento, aprendí que el éxito no consiste en tener muchos salones, sino en preservar la calidad y el valor de nuestra identidad en cada uno de ellos, sean 3 o 10”. Una experiencia que marcó un punto de inflexión en la singladura de la marca y que le llevó a orientar sus esfuerzos hacia el aprendizaje empresarial. “Decidí salir, absorber lo que se estaba haciendo en otros sectores, empaparme de otras perspectivas para aplicarlas a nuestro sector, ávido de profesionalidad y necesitado de método”.

Albert Catalán Barcelona Hair Fashion 2012
Albert Catalán Barcelona Hair Fashion 2012

Albert es un autodidacta, con gran capacidad analítica y de observación. No se puede ser de otra manera cuando el objetivo consiste en liderar una empresa que cuenta con personalidad propia en una ciudad en la que, además, se han forjado algunos de los pesos pesados del sector. Así, sus infinitas ganas de aprendizaje le han llevado a París, donde se enamoró del concepto de Jacques Dessange y de la exquisitez de Carita, y a Londres, donde descubrió a Mahogany, de cuya técnica afirma sentirse admirador. A la vuelta de estos viajes, que realiza con regularidad, a Albert le queda por cumplir la que quizá es la parte más difícil: transmitir el entusiasmo, lo visto y aprendido a su equipo. Sin embargo, Catalán Perruquers puede preciarse de contar entre sus filas con un personal que ha crecido con él (muchos colaboradores llevan en la empresa más de quince años) y que comparte su filosofía. Un estilo que también le ha valido la fidelidad de su clientela. Al encuentro que mantuvimos con Albert acudió Enric, un cliente que es fiel al salón desde que Albert era un chaval y ejercía de aprendiz bajo la tutela de su padre. Más que de peluquero y cliente, la de ellos es una relación de amistad fraguada en la butaca del salón, donde el cliente se sienta para relajarse y, por qué no, para charlar un rato. En estas conversaciones, a priori sin mucha más trascendencia que la de conversar, se cultiva la confianza y se descubren, como nos reconoce Enric, “puntos de unión más profundos que te hacen sentir cómodo y en un ambiente de complicidad”. Dos valores que la clientela masculina valora especialmente, de por sí poco amante de los cambios y bastante más fiel que la femenina. “Es una buena persona, un buen profesional y con una personalidad extremadamente inquieta”. Estos son los términos con los que Enric define a Albert. Un perfil con el que, muy probablemente, estará de acuerdo el resto de la clientela y sus colegas de profesión, quienes han hallado en Albert un espíritu comprometido y dispuesto a sumarse a cuantas iniciativas surjan para promover su prestigio y posicionamiento. Este es el caso del proyecto de theQhair, del que Catalán forma parte desde que era algo germinal. “Estamos consiguiendo que a través de iniciativas como la Guía de Calidad, muchos salones se preocupen por la parte más estratégica de su negocio y sean conscientes de la importancia de estar preparados para afrontarla. Además -añade-, a nivel sectorial estamos atravesando un buen momento que debemos saber aprovechar. Nos hemos quitado ciertos miedos y ahora somos capaces de compartir entre nosotros experiencias, estrategias y conocimientos”. En este sentido, Albert ejerce de perfecto portavoz para cuantos quieran sumarse a la iniciativa y convertir theQhair en un laboratorio de tendencias y buenas prácticas.

Dentro de esta iniciativa, acaba de presentar, junto a otros compañeros de profesión, The Qpedia, un portal que recoge las últimas innovaciones en el sector de la peluquería y que pretende constituirse como una herramienta online para aquellos salones que deseen unirse al camino de la excelencia.

Nos hemos quitado ciertos miedos y ahora somos capaces de compartir experiencias, estrategias y conocimientos

Albert Catalán Barcelona Hair Fashion 2012
Albert Catalán Barcelona Hair Fashion 2012

Cuando le preguntamos si piensa celebrar este aniversario y de qué manera, Albert silencia, como si la respuesta no estuviera todavía muy clara. “Creo que lo voy a celebrar conmigo mismo, yendo a París a encontrar mis orígenes, regalándome tiempo para reflexionar”. Al fin y al cabo, ser la cabeza visible de la tercera generación de un negocio que ha pasado por todas las fases posibles no debe ser lo que se llama precisamente sencillo. El concepto de empresa familiar tiene tanto peso específico que quienes lo manejan suelen hacerlo desde un sentido de la responsabilidad muy elevado. Quizá por ello, Albert Catalán sea un buscador perpetuo de respuestas, a quien 30 años de experiencia le han servido para saber que el secreto no está tanto en ellas como en la formulación de las preguntas correctas.

2 thoughts on “Albert Catalán

Deixa un comentari